Plataforma cívica creada en abril del 2011 cuya finalidad y objetivo es que los terrenos militares situados en Paterna, en la zona conocida como La Mola se consoliden como paraje natural protegido para uso y disfrute de los ciudadanos.
miércoles, 6 de agosto de 2014
El Terrer, un poble emmudit / El Terrer, un pueblo silenciado
Puerto Mediterráneo y la Zona franca sepultaran la historia del Terrer
Paterna, el Terrer, el paredón… 1939-1956 (I)
26 jul 2011
Vicente Gabarda Ceballán
Muy cerca de la ciudad de Valencia, la capital del Levante feliz de
los años de la guerra, se encuentra la localidad de Paterna, que si en
la actualidad es una ciudad dormitorio de la cercana metrópoli, en la
década de los años cuarenta era una pequeña población de unos 6.300
habitantes, en su mayoría dedicados a la agricultura, y muy ligados en
lo social y en lo económico a la cercana capital; la presencia en su
término municipal de un gran acuartelamiento militar y de una gran
extensión de terreno destinado a las prácticas guerreras de sus
soldados, hará que otro lazo, muy distinto, una a ambas durante años,
unión manifiesta en el trasiego continuo de camiones militares desde la
una hacia la otra, y que la marcará para siempre como Paterna, la de los
terrenos militares, la del “Picadero”, la del “Terrer” y, como no, la
“del Paredón de España”.
En esta localidad, en esos terrenos militares, se llevaron a cabo
toda una serie de hechos luctuosos que han permanecido ocultos durante
años, guardados en el recuerdo de algunos vecinos, en el de los
familiares de los mas afectados y en algún tipo de documentación
oficial. En su cementerio se recogieron, entre otras muertes violentas,
los cadáveres resultado de la aplicación de la mayor parte de las
ejecuciones sumarias dictadas por los tribunales militares de la ciudad
de Valencia, desde el mismo momento del fin de la guerra hasta casi
finalizada la década de los años cincuenta.
En la provincia de Valencia, aparte de las sentencias dictadas en la
propia capital, con resultado de ejecución de pena de muerte se llevaron
a cabo, además, en las localidades de Albaida (20), Ontinyent (13),
Alberic (8), Alzira (198), Carlet (36), Ayora (10), Benaguacil (12),
Lliria (111), Enguera (9), Gandia (63), Sueca (54), Godella (6),
Picassent (4), Torrent (9), Requena (27), Utiel (29), Sagunt (35),
Villar del Arzobispo (12), Xelva (25), Xàtiva (45) y Xiva (11).
Vistas aisladamente, salvo los casos de Lliria (111) y Alzira (198)
pueden parecernos de una importancia numérica reducida frente al
conjunto de las ejecuciones realizadas en el País Valenciano o en la
propia provincia de Valencia después de la guerra civil. Pero incluso
tomadas en su conjunto, esos 737 ejecutados, si numéricamente son ya
algo a tener en cuenta (un 15,5 % del total de las ejecuciones del País
Valenciano, y un 26 % de las ejecuciones realizadas en la provincia de
Valencia), se quedan cortos frente a las 2.238 ejecuciones llevadas a
cabo en las proximidades del cementerio de Paterna.
Y es que, en el caso de la provincia de Valencia, a diferencia de lo
ocurrido en el resto del Estado, las sentencias dictadas en la capital
de la provincia no se llevaron a cabo en la propia ciudad, ni en las
tapias de su cementerio ni en los patios de sus cuarteles, sino que
fueron aplicadas en Paterna y enterrados sus cuerpos en el cementerio
municipal, de modo que, en su Registro Civil, los libros destinados a la
inscripción de los fallecidos desde 1939 hasta el final de la década de
los cincuenta son varias decenas frente a los tres o cuatro que abarcan
tanto nacimientos como matrimonios. Las ejecuciones se alargaron en el
tiempo no un año ni dos ni tres, sino hasta 1956, en que fue ejecutado
un miembro del maquis por delitos referentes a la lejana guerra (en
realidad, la última de las ejecuciones realizadas en este término, y al
tiempo la última de las ejecuciones por un delito de carácter civil,
ocurrió en enero de 1972, cuando fue pasado por las armas un soldado,
Pedro Martínez Expósito, vecino de Beniopa (La Safor) acusado de haber
asesinado a dos mujeres de su pueblo cuando, disfrutando de un permiso,
se vio sorprendido por éstas mientras robaba en su domicilio).
Los primeros ejecutados en Paterna lo fueron el 2 de abril de 1939,
domingo de Resurrección, apenas tres dias después de que las tropas del
general Varela liberaran la ciudad sin resistencia alguna: 21 mandos y
agentes del Servicio de Investigación Militar republicano (SIM);
encerrados en la cárcel Modelo por las nuevas autoridades que se hiceron
con el poder tras el golpe de Casado, el director de ésta, Tomás Ronda,
los entregó al general Aranda a cambio de salvar su cuello. Entre ellos
se encuentra Lorenzo Apellaniz, comisario jefe del SIM y de la checas.
A continuación, y tras el paréntesis del mes de abril en que se
estaba poniendo en marcha el engranaje de la maquinaria represiva, de
los tribunales y de sus sentencias, como resultado de la vorágine
represora, del ansia de sangre vengativa, comienzan las sacas contínuas,
a razón de tres o cuatro mensuales, y a razón de quince a treinta
personas en cada una de ellas, aunque en ocasiones, como en noviembre de
1939 se realizaron siete de éstas, con un total de 318 condenados,
ejecutándose en ocasiones a cincuenta personas en un mismo día; y así
durante todo lo que quedaba del primer año de la victoria y los cuatro
años siguientes, hasta 1943.
A partir de ese momento, ni el número de sacas ni el de condenados en
cada una de ellas es tan numeroso, pero sin embargo tendrían un efecto
coaccionador tal vez mayor que las primeras ejecuciones masivas, al
tratarse de la prueba factible de que el dictador seguía ahí, de que su
poder sobre la vida o la muerte era mayúsculo, y de que cualquier
intento de oposición a su régimen estaba condenado al fracaso.
Las ejecuciones continúan así durante toda la década de los años
cuarenta y muy buena parte de los años cincuenta, repitiéndose así cada
vez todo el procedimiento del traslado del condenado o condenados al
amanecer al cuartel de Paterna (y de ahí al Terrer) y disparos en el
silencio de la madrugada, seguidos de otros, aislados, que indicaban a
la población el número de personas que habían pasado a formar parte de
la lista de víctimas del franquismo. Año tras año. Hasta noviembre de
1956 en que un pelotón de policías municipales según unas versiones, o
nacionales según otras, pero al parecer uniformados de azul, ejecutaron a
Doroteo Ibáñez Alconchel, maquis de la AGL, detenido meses antes y
torturado antes de su ejecución. Un año antes lo había sido Atilano
Quintero Morales, “El Manco de La Pesquera”.
Paterna, julio 2011
Vicent Gabarda Cebellán
Doctor en Historia por la Universidad de Valencia
Vicent Gabarda Cebellán
Doctor en Historia por la Universidad de Valencia
jueves, 31 de julio de 2014
NO QUEREMOS PUERTO MEDITERRANEO, QUEREMOS MÁS PINOS Y MENOS HORMIGÓN
martes, 22 de julio de 2014
¡¡ ACUDE A LA ASAMBLEA ABIERTA EL 24 DE JULIO !!
El 24 de Julio a las 19:30 en el TEATRO CAPRI (C/ Ernersto Ferrando, 9. Paterna), tendrá lugar una asamblea abierta donde se explicará a todos los asistentes, que va a significar para Paterna la implantación del Centro de Ocio "Puerto Mediterráneo", la Plataforma Paterna Respira presentará un video de 4 minutos de duración donde se mostrará la zona Forestal y el espacio natural que va a desaparecer con dicha actuación y el impacto medio ambiental que va a suponer urbanizar UN MILLÖN Y MEDIO de metros cuadrados del último espacio libre que queda en Paterna, así mismo explicará como quedará la Urbanización La Pinaeta, rodeada por Balsas de Laminación y edificios de hasta 20 plantas de altura.
viernes, 11 de julio de 2014
EL AGUA ES UN DERECHO RECONOCIDO POR LA OMS
EU Paterna denuncia que vecinos de “La Pinaeta” consumen agua contaminada por culpa del Ayuntamiento
Actualmente el suministro de agua lo presta la Comunidad de
Propietarios a través de un pozo que los vecinos tuvieron que practicar,
puesto que, a pesar de que las viviendas se encuentran en suelo urbano
desde 1991, el Ayuntamiento se ha negado desde entonces a dotar a las
viviendas de agua potable. Dicho pozo dispone de licencia para su
explotación emitida por la Confederación Hidrográfica del Júcar y está
sometido a controles periódicos por parte de la Consellería de Sanidad
(Dirección General de Salud Pública), que detectó los problemas
mencionados a principios de 2013 y advirtió que se solucionaran los
problemas.
EU denuncia que lo único que hizo el Ayuntamiento es emitir un
comunicado prohibiendo beber agua del pozo y no hacer nada para que
llegase agua potable a las viviendas. Según EU, hay vecinos que pueden
comprar agua mineral para beber y cocinar, mientras que otros que están
en paro no pueden permitírselo y están usando ese agua contaminada para
el consumo.
Esquerra Unida denuncia que los vecinos han intentado solucionar el
problema desde hace décadas ante la falta de respuesta del Ayuntamiento
y señala que los vecinos han buscado soluciones, contactando incluso
con la empresa de mantenimiento del pozo – la misma que lo realizó-,
que informó que no hay garantías de mejora aunque se profundizara más o
se hiciese un nuevo pozo en la zona.
En este momento los vecinos han optado por colocar un filtro – que
les ha costado 10.000 euros – que ha aclarado un poco el agua, que sigue
sin ser transparente y que además sigue sin resolverse el problema de
los nitratos y los plaguicidas. Dicho filtro cuando se obstruye produce
reventones en las cañerías.
El portavoz de Esquerra Unida, Javier Parra, señaló que “si los
vecinos llevan años pagando el IBI, el Ayuntamiento tiene la obligación
de urbanizar la zona y de proporcionarles agua potable y no dar lugar a
que haya vecinos que puedan estar consumiendo agua contaminada”.
Javier Parra exigió al gobierno local del PP que de forma urgente
proceda a la instalación y suministro de agua potable en las viviendas,
estableciendo el coste individualizado que legalmente les corresponda a
los titulares de las mismas con el fin de proteger la salud pública.
Parra señaló que es posible dar solución al problema puesto que
existe una toma de agua general a menos de 200 metros de la urbanización
y denunció que siendo conocedor del problema desde hace más de un año y
medio el Ayuntamiento de Paterna está cometiendo una grave imprudencia,
y de no hacer nada para solucionar el grave problema podría estar
cometiendo incluso un posible delito contra la salud pública.
domingo, 18 de mayo de 2014
Critican la compra de terrenos a Defensa en Paterna por 10 millones de euros
La oposición pregunta de dónde se va a sacar ese dinero mientras el ejecutivo dice que aún se trabaja en la «fórmula jurídica» de la titularidad
- D. M. | PATERNA.
16 mayo 201400:10
Los socialistas de Paterna calificaron de
«aberración» la decisión anunciada por el alcalde, Lorenzo
Agustí, de gastarse «más de 10 millones de euros» en comprar al
Ministerio de Defensa los terrenos militares donde pretende construir
una Zona Franca.
Para el portavoz socialista Juan Antonio Sagredo,
es una «contrariedad» y un «absoluto sin sentido» que Agustí
«recorte continuamente servicios a los paterneros y lleve a la
quiebra las dos empresas públicas y ahora se permita el lujo de
emplear millones de euros de las arcas municipales en un capricho que
ha fracasado antes de empezar».
El dirigente socialista recordó que, el
Ministerio de Hacienda dio a conocer que Paterna era «la cuarta
ciudad más endeudada de la provincia con una deuda vida cercana a
los 48 millones de euros». Por ello, Sagredo preguntó si en la
operación económica con Defensa, Lorenzo Agustí tiene pensado
«utilizar una 'Conform Letter', una fórmula ilegal que ya ha sido
utilizada por el alcalde en otras ocasiones».
Por su parte, Compromís per Paterna indicó que
Lorenzo Agustí «se ve ahora obligado a que, con el dinero de todos
los paterneros, el ayuntamiento compre unos terrenos militares que se
suponía eran cedidos». «Dos años vendiendo humo, para admitir
ahora que ni tiene terrenos ni tiene autorización», señaló.
El portavoz local de Compromís, Juanma Ramón,
indicó que «la pregunta del millón es de dónde piensa sacar
Agustí el dinero para comprar los terrenos al Ministerio de
Defensa». «Tras recortar hasta el extremo los servicios públicos,
haber abocado a Sumpa a un concurso de acreedores y estar negociando
la venta de Gespa, encima pretende tomar el pelo a la ciudadanía
prometiendo la llegada de unos inexistentes puestos de trabajo. Es el
cinismo del PP en su máxima expresión», aseveró.
Fuentes del equipo de gobierno señalaron ayer que
todavía se está «estudiando la fórmula jurídica para disponer de
esos terrenos pero el asunto sigue como estaba, en tramitación y
afinando la fórmula exacta para acreditar la titularidad».
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